BIBLIOGRAFÍA


CASA EN ZIGZAG 

Casa frente al mar en

La Punta de la Mona, Granada




La casa ocupa parte de una gran finca con algunos árboles frondosos y situada en la pendiente de un cerro con vistas espectaculares sobre el mar Mediterráneo. Este entorno costero es un lugar habitual de vacaciones durante el verano, con aguas cristalinas y pequeñas calas entre rocas, apropiadas para la práctica de deportes náuticos.


La parcela se extiende a lo largo de la cima de la colina y en caída hacia el mar, con dos accesos rodados independientes que corresponden a la cota más elevada y más baja del terreno. La elección del emplazamiento dentro del solar se ha realizado atendiendo a los fuertes desniveles y vinculando la casa al recorrido de un antiguo camino en pendiente que atraviesa la parcela. Resulta interesante pensar que el camino forma parte de la memoria del lugar y que a su alrededor se localizan las construcciones y los hitos más significativos. La casa familiar de los padres es el inicio de este paseo que continúa en el interior de un gran árbol, durante años lugar de juego para niños y una bóveda vegetal para protegerse del calor. Desde aquí el camino se prolonga hasta una era y una zona de huertas en plataforma donde se detiene.


Frente al ornato y a la condición objetual de la típica arquitectura de vacaciones, el trazado del proyecto explora la posibilidad de ampliar la idea del camino trasladando este concepto al lenguaje arquitectónico. El resultado es una forma plegada adaptada al terreno como expresión arquitectónica de la casa.


Los trabajos preliminares han estado dedicados a completar el trazado del camino y a localizar, como si se tratara de un mapa, los puntos más interesantes donde situar los espacios domésticos. La ruptura de los volúmenes y su disposición en la colina surge precisamente de la unión de estos puntos entre sí a los que se asigna una actividad concreta. Lo interesante de este proceso radica no sólo en la libertad que finalmente la forma arquitectónica adquiere sino en la singularidad de algunos espacios que quedan entre lo construido, las rocas y la topografía del terreno. A fin de reforzar esta idea de movimiento las cubiertas están tratadas como un paseo mirador ajardinado que prolonga al exterior las actividades domésticas, con recintos de sombra o lugares para tomar el sol.


La casa se articula en varios niveles, acomodándose a dos plataformas naturales desfasadas 8 metros de altura. La zona principal situada en el nivel más alto se abre hacia el sur a las vistas del mar, a través de un gran ventanal con un mirador cubierto; los dormitorios, en la parte superior, se organizan entorno a un patio abierto; y la zona más baja para el acceso de automóviles y personal de servicio. Dos escaleras paralelas con un patio entre ellas y un árbol, jerarquizan la entrada y movimientos principal y de servicio en la casa, como sucede con la escalera Laurentina de Miguel Ángel, pero en clave doméstica.


La construcción de la casa está condicionada por aspectos estructurales y otros derivados de su organización compositiva, lo que determina una imagen rigurosamente geométrica que se recorta con la topografía de la colina y el azul del mar. Los muros exteriores son de hormigón blanco, y en el interior, la utilización de cortinas traslúcidas y de color proporcionan una división del espacio según las necesidades. Junto a la casa una plataforma de agua volada sobre la roca permite tener la sensación de traer la línea de horizonte del mar hasta la colina mientras se nada. 

FICHA TÉCNICA


Nombre del Proyecto:

Casa Zig-Zag


Localización:

La Herradura, Granada


Fecha proyecto:

marzo 2004


Arquitectos:

Juan Domingo Santos


Colaboradores arquitectos:

Carmen Moreno Álvarez

Margarita Martínez

Martin Hochrein

Jousef Faraby


Promotor:

Rafael Mira

Juan Domingo Santos